Chiste: El tío Ambrosio (2ª parte)
Dicho y hecho, se zampa el susodicho bocadillo yanki y se bebe como un vividor nato el calimocho fresco de medio trago garganta adentro por el tubo digestivo.
Acto seguido e inmediato procede a sacar su telarañosa cartera pero cambia su tono facial al comprobar ke no dispone de saldo en su visa, e inmediatamente realiza una reclamacion por via telefonica a la sucursal bancaria mediante su telefono movil polifonico. El camarero al ver el nivel de tan distinguido cliente opta por en vez de acer lo ke a todos los morosos de dejarles fregando asta ke surgan impurezas en su piel, opta por invitarle a una ronda chupitos y cuando llegue al estado de ebriedad completa: debanarle los sesos.
Y asi fue
Chiste enviado por Chistelin con 50 lecturas.