Chiste: Mi mundo
Era un hombre tan pequeño, tan pequeño, tan pequeño, tan pequeño, que un día se encontró una canica y sin dudarlo, pensó:
- ¡El mundo es mío!
Chiste enviado por Chistelin con 70 lecturas.
Era un hombre tan pequeño, tan pequeño, tan pequeño, tan pequeño, que un día se encontró una canica y sin dudarlo, pensó:
- ¡El mundo es mío!
Chiste enviado por Chistelin con 70 lecturas.