Chiste: Pedigüeño

Un hombre llega a la iglesia y empieza a llorar ante el crucifijo: ¡¡Aaay!! Señor yo que siempre vengo a misa, me porto bien , doy limosna y soy buen padre tengo esta situacion tan mala ayudame por favor.
Sale y al caminar a su casa se en cuentra en el piso algo brillante, lo cogió y al limpiarlo resulta ser un crucifijo de oro. Feliz lo besa y dice:
- Gracias Señor, yo no voy a hacer como ese hijueputa de Judas que te vendio,... Yo lo que te voy es a empeñar.

Chiste enviado por Chistelin con 209 lecturas.



Busca tu chiste!

Busca tu Chiste!

Páginas amigas

Fotos de Mascotas
Fotos y Videos
PowerPoints para Todos
Chistes
ElRellano.com
Recetas de Cocina
Chistes
Humor y Juegos
Chistes y Bromas
Videos Divertidos
Humor
enlaces y links
melodias