Chiste: Prudencia inútil
Un cartero se dirigía hacia la casa de un médico cuando vio que se le acercaba un perro muy grande gruñendo. Se detuvo vacilando.
Y dijo una voz de mujer para tranquilizarle:
- ¡No tenga miedo, está vacunado!
Chiste enviado por Chistelin con 60 lecturas.